Alivio

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En el Estadio QBE de Albany, unos quince minutos al Norte de Auckland, este medio estuvo presente en el primer éxito de Blues en esta edición del Super Rugby. Por la cuarta fecha, el tricampeón superó por 28-20 a Sunwolves, que llegaba a este partido con la moral en alza tras su bautismo triunfal en tierra maorí.

17:20. Sábado 9 de marzo. En Christchurch, a 1076 kilómetros de Auckland, Crusaders, el actual bicampeón del hemisferio sur y máximo ganador histórico (con nueve coronas), comienza a jugar contra Chiefs, vencedor en 2012 y 2013, pero, sorprendentemente, con un pésimo comienzo de 2019 debido a sus tres caídas iniciales. Mientras se dan los primeros movimientos en el AMI, el hogar de la franquicia que representa a la región de Canterbury, quien escribe estas líneas se prepara para dejar su casa y partir rumbo a Albany. Serán, en total, dos colectivos, y con la particularidad de que el segundo, que conectará al CBD (Centro Financiero de Auckland) con la estación más cercana al recinto, no tendrá valor económico debido a la credencial de periodista que habilita a utilizar el transporte público gratis antes y después de cada partido. Este privilegio también tiene validez para aquellos que hayan adquirido membresías.

Aproximadamente una hora más tarde, ya con los ‘Saders masacrando a los de Waikato en un encuentro plagado de tries de todos los tintes y que garantizaba la decimonovena victoria consecutiva -NdR: y que concluiría 58-27, con bonus incluido, para los rojinegros-, ya tenía frente a mí al ingreso principal del también conocido como Estadio North Harbour (ahora lleva consigo al patrocinador). Una vez dentro, llegó el momento de buscar el sector destino a los medios de comunicación. En unos cinco minutos, más o menos, ya estaba frente al terreno de juego, listo para iniciar la cobertura para Salimos a la cancha. Como pueden observar en la fotografía, la vista era sencillamente espectacular. A diferencia del Eden Park, que tiene mejor instalaciones, esta área de prensa se destaca por la cercanía al calor de los fanáticos. Es más, tal era la corta distancia que hasta llegaron a preguntarme por dónde estaría ubicado Tana Umaga (exentrenador en jefe y actual encargado del aspecto defensivo en Blues).

Con la cuenta regresiva a punto de expirar, los equipos trabajaron los detalles finales y partieron rumbo a los vestuarios. El silbatazo inicial, a cargo del kiwi Mike Fraser, ya estaba a la vuelta de la esquina. En los instantes previos a la salida de los equipos, ambos staff técnicos se ubicaron en sus respectivos boxes, detrás del espacio que nos destinó Blues para trabajar.

Así de rápido llegó el kickoff, pero, obviamente, sin olvidarse del minuto de silencio por el fallecimiento de Mike Tamoaieta, quien hasta el día de su deceso fue parte del plantel del dueño de casa. El silencio, casi sepulcral, después impactó de lleno en el máximo orgullo ovalado que tiene Auckland. Los dirigidos por Leon MacDonald, incluso en la desesperación por obtener el primer resultado positivo de esta campaña, salieron a jugar con una actitud positiva y bajaron el telón con una sonrisa: tras los ochenta minutos, con una performance impecable de Rieko Ioane (autor de las cuatro conquistas de su elenco), quienes esta vez fueron capitaneados por Sonny Bill Williams le ganaron por 28-20 al conjunto nipón, que otra vez volvió a estar a la altura de las circunstancias.

Si bien la expresión inmediata tras el pitazo final fue de alegría y de tranquilidad tras dos semanas muy tumultuosas, en Blues supieron rápidamente que así no van a ganar muchos partidos más. La evolución actitudinal fue notoria, pero no así en cuanto a lo colectivo. Se llevaron los cuatro puntos por los años luz que existen entre ambos planteles y, fundamentalmente, en individualidades como el menor de los hermanos Ioane (y también Akira, claro), el capitán SBW (tal como se lo conoce en el ambiente rugbístico), Karl Tu’inukuafe y Melani Nanai, entre otros. “A win is a win”, tal como lo dicen por estos lares o, por nuestro país, “un triunfo es un triunfo”… y un alivio que sirve para calmar las aguas en una nómina repleta de talento y que, si se lo propone, puede volar muy, muy alto en el certamen que organiza SANZAAR.

Resumen audiovisual: 

Síntesis del encuentro:

Blues (28): 15- Melani Nanai; 14- Tanielu Tele’a; 13- TJ Faiane y 12- Sonny Bill Williams (C); 11- Rieko Ioane; 10- Harry Plummer y 9- Augustine Pulu; 8- Akira Ioane, 7- Blake Gibson y 6- Tom Robinson; 5- Gerard Cowley-Tuioti y 4- Josh Goodhue; 3- Sione Mafileo, 2- James Parsons y 1- Karl Tu’inukuafe.

Ingresaron: 17- Marcel Renata, 18- Lua Li, 19- Scott Scrafton, 20- Dalton Papali’i, 21- Sam Nock, 22- Otere Black y 23- Levi Aumua.

No ingresó: 16- Matt Moulds.

Entrenador: Leon MacDonald.

Sunwolves: 15- Semisi Masirewa; 14- Gerhard van der Heever; 13- Jason Emery y 12- Michael Little; 11- Jamie Henry; 10- Rikiya Matsuda y 9- Jamie Booth; 8- Rahboni Warren Vosayaco, 7- Shuhei Matsuhashi y 6- Hendrik Tui; 5- James Moore y 4- Tom Rowe; 3- Hiroshi Yamashita, 2- Atsushi Sakate y 1- Pauliasi Manu.

Ingresaron: 16- Nathan Vella, 17- Alex Woonton, 18- Asaeli Ai Valu, 19- Uwe Helu, 20- Dan Pryor, 21- Keisuke Uchida, 22- Hayden Parker y 23- Josh Timu

Amonestados: ST 15’ y 33’ Semisi Masirewa y Jaba Bredvadze.

Entrenador: Tony Brown.

Puntos en el primer tiempo: 3’ y 10’ Penales de Rikiya Matsuda (Blues 0-6 Sunwolves). 15’ Penal de Harry Plummer (Blues 3-6 Sunwolves). 20’ Try de Rieko Ioane (Blues 8-6 Sunwolves). 29’ Try de Rikiya Matsuda convertido por él mismo (Blues 8-13 Sunwolves). 34’ Try de Rieko Ioane convertido por Harry Plummer (Blues 15-13 Sunwolves).

Puntos en el segundo tiempo: 7’ y 18’ Tries de Rieko Ioane (Blues 25-13 Sunwolves). 21’ Try de Uwe Helu convertido por Rikiya Matsuda (Blues 25-20 Sunwolves). 34’ Penal de Otere Black (Blues 28-20 Sunwolves).

Árbitro: Mike Fraser (Nueva Zelanda).

Estadio: QBE (Auckland).

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