mié. Ago 21st, 2019

Barcelona quedó cerca de Madrid gracias a Messi

Fútbol en su mayor expresión. El duelo catalogado como la «Final anticipada» de la UEFA Champions League dejó un encuentro de ida atrapante para el espectador neutral. Sin duda, Barcelona y Liverpool representan el podio de los mejores equipos del mundo, aunque el primero cuenta con los ases más importantes. Duelo parejo desde el aspecto ofensivo y defensivo de ambos. Los «Culés» apostaron a su jerarquía individual de tres cuartos de cancha en adelante y sabiendo atravesar la barrera de presión delantera que los visitantes generan habitualmente. A los «Reds» solamente les sirvió ser como es habitualmente para redondear un rendimiento bueno a pesar del abultado marcador.

Jordi Alba y un centro desde el sector izquierdo que Luis Suárez calculó para aparecer a la carrera por el medio de Joel Matip y Virgil Van Dijk, aunque más cerca del camerunés que del holandés, para poder conectar y abrir el marcador en el Camp Nou a favor de Barcelona. Pero los comandados por Jurgen Klopp pudieron igualar los tantos con una jugada casi parecida: envió desde el costado derecho de James Milner y el picante Sadio Mane la envió por encima del travesaño tras patear con su pierna menos hábil.

En el complemento, todo fue a pedir de los de Jurgen Klopp, presión, juego de posesión, dinamismo cerca del área contraria aunque faltó el material fundamental: definir y convertir. La ausencia de Roberto Firmino se hizo notar y la improvisación de Georginio Wijnaldum no hizo más que rebajarlo en uno de sus peores partidos de una temporada muy buena a modo personal. Allí creció la imagen de Marc André Ter Stegen, de poca valoración para un arquero que ha cumplido con creces en esta campaña del Barcelona, que concretó tres atajadas claves ante dos disparos de MIlner y el restante de Mane.

El Show de Messi

Paradójicamente, los últimos 16 minutos de partido fueron los que le bastaron para que Lionel Messi sea más que influyente para ensanchar el resultado a favor del «Barça» en lo que parecía un juego discreto desde lo personal. Una vez dentro de tantas veces que ocurre y para demostrar por qué es la figura que él elaboró hace 13 años. Primero, tras un quite de Arturo Vidal, soberbio partido del chileno siendo empuje defensivo y ofensivo de los de Ernesto Valverde, una serie de rebotes cuando la «Pulga» y el «Pistolero» asomaron en el área, ocasionó que éste último envíe su remate al travesaño y con el arco a su merced, el rosarino solamente precisó hacer oficial el segundo tanto blaugrana.

Bajón anímico de uno, aluvión para un equipo lo es Barcelona con todos sus jugadores de categoría además de contar con el mejor de todos. Tiro libre de 29 metros de distancia y Messi lo hizo otra vez. Golazo de otro planeta para llegar a los 600 en calidad de clubes en 683 juegos, algo que Cristiano Ronaldo obtuvo el último domingo en 799 cotejos. 3-0 impensado para el espectador común, ya que todo parecía que si Liverpool convertía, todo llevaba a un envión para dar vuelta el marcador. De la mano de Messi, el conjunto catalán irá a Anfield con un poco más de tranquilidad aunque no debe descuidarse. Y más por el antecedente de la Liga de Campeones pasada, donde un 3-0 en contra ante Roma lo dejó con las manos vacías.

Ah y la curiosidad de la estadística tiene una más a favor del rosarino. En 2011, anotó dos en semis ante Real Madrid a los 76 y 87 en el Bernabeu, en 2015 marcó a los 77 y 80 ante Bayern Munich como local, en ambos fue campeón Barcelona. Ahora, a los 75 y 82, ¿habrá grito de campeón?

Dezazón para Liverpool

No solamente el 3-0 que se hacía efectivo tras el golazo de Messi remarcaba que la suerte no estuvo de su lado, sino también que ni el tiro del descuento pudo estar a su favor. Ter Stegen y la defensa taparon el gol de Firmino y en el rebote, con 3 defensores arrojados en el suelo dentro de su arco, Mohamed Salah estrelló la pelota al palo. Partidazo del egipcio para hacer complicar a Jordi Alba, pero no pudo contrarrestar la marca de Cristian Lenglet a la hora de jugar a espaldas al arco o encontrar el giro perfecto para poder rematar. Los de Klopp saben que esta es una temporada fantástica porque pelearán la Premier League hasta el final y por llegar entre los 4 mejores de la Champions sabiendo que el golpe psicológico sufrido el año anterior ante el Madrid en Kiev podía haber jugado su papel.

A primera vista parece que su sueño internacional por lograr el 6º título de la competición que no logra hace casi 14 años se empieza a desvanecer. Pero bien sabe este plantel que no está muerto quien pelea y que conoce de remontadas históricas, como cuando debió acceder a octavos de final en 2005 ganando por un margen estrecho de goles ante Olympiacos o cuando el Milagro de Estambul hizo una final histórica de su parte ante Milan. O en la actualidad, cuando de un 1-3 pasó a ganar 4-3 a Borussia Dortmund en 2016. Liverpool intentará que el martes 7 de mayo, en otro capítulo de su rica historia internacional, quedé estampado el «Milagro de Anfield».

Los goles de Barcelona 3-0 Liverpool:

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