dom. Jul 21st, 2019

Superliga

Un clásico con aroma a barrio

Conocido como el clásico de barrio más importante del mundo, mañana San Lorenzo y Huracán vuelven a verse las caras en el Nuevo Gasómetro. El local que busca quedarse con el campeonato y la visita que ya quedo lejos de la lucha pero sigue con vida en la Copa Libertadores.

No fue, hasta el momento, un año fácil para San Lorenzo. Quedó, por segundo año consecutivo, afuera de la Copa Libertadores en fase de grupos. Pablo Guede, actual entrenador, sabe que no tiene margen y que tiene que ir por el torneo.

En la fecha pasada el cuervo venció a Rosario Central como local por 2 a 1, arrancó perdiendo con gol de Marco Ruben y lo dio vuelta con goles de Matias Caruzzo y Franco Mussis y se ubica primero con Godoy Cruz en la Zona A con 21 puntos.

Los once que buscarán el triunfo serán: Sebastián Torrico; Julio Buffarini, Marcos Angeleri, Matias Caruzzo, Emanuel Más; Juan Ignacio Mercier, Franco Mussis, Néstor Ortigoza; Sebastián Blanco, Ezequiel Cerutti, Nicolás Blandi.

Por el lado del equipo de Parque Patricios, viene de lograr la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores, dónde volverá a enfrentar a Atlético Nacional la semana que viene.  En el torneo el empate frente a Argentinos Juniors y la derrota contra Newells lo dejaron a ocho de la punta, con 20 puntos.

Eduardo Domínguez sabe que el equipo está con una exigencia importante, Daniel “Rolfi” Montengro y Cristián Espinoza estaban en duda pero van a concentrar y Matías Fritzler recibió la quinta amarilla en Rosario y no podrá estar presente.

El Globo ingresará al campo de juego con Marcos Díaz, José San Román, Federico Mancinelli, Hugo Nervo, Luciano Balbi; Lucas Villarruel, Mauro Bogado; Mariano González, Alejandro Romero Gamarra, Ezequiel Miralles, Ramón “Wanchope” Ábila.

La última vez que se vieron las caras fue en la quinta fecha en el Palacio Tomás Adolfo Ducó donde Huracán consiguió un empate agónico a segundos de terminar el partido en los pies de Ábila, el gol de San Lorenzo lo hizo Belluschi.

 

Y el último enfrentamiento en el Nuevo Gasómetro fue victoria para San Lorenzo por 3 a 1, Toranzo hizo el primer gol del partido y lo dieron vuelta con goles de Romagnoli, Caruzzo y Matos.

¿Quién será el ganador de está nueva edición del clásico?

Fuga de Centrales

«Los equipos se arman desde abajo», dicen los que saben algo de este hermoso deporte que inunda nuestras vidas todos los días. Desde abajo… si empezamos desde abajo, River tiene al mejor arquero de Argentina y quizás de América. Lo que sigue después del arquero es la línea de fondo, que hasta hace unos meses era la más sólida del continente, si no me creen pregúntenle al Tigres del poderoso Gignac.

Esa seguridad defensiva fue la que le dio muchas alegrías al River del Napoleón contemporáneo, salía de memoria: Gabriel Mercado, Jonatan Maidana, Ramiro Funes Mori y Leonel Vangioni. Y como si estos cuatro nombres fueran poco, sentado en el banco estaba Germán Pezzella, un prometedor defensor central que había demostrado que la camiseta no le pesaba y fue clave cuando se lo necesitó.

Hasta acá todo muy lindo, pero la Copa se terminó y a los grandes del viejo continente se les caía la baba por las glorias Millonarias. Ofertas llegaron muchas, pero solo se fueron dos. Ramiro Funes Mori migró al poderoso Everton inglés y Germán Pezzella desembarcó en el Real Betis.

Todo lo contado en las líneas anteriores es historia conocida, así como también todos sabemos que el encargado de ocupar el agujero que dejó el Melli en la línea de fondo fue el irregular Éder Álvarez Balanta. Se pensaba que River iba a salir con algo de la plata recaudada a buscar por lo menos alguien que tenga la mitad de potencial que mostró Pezzella, pero no sucedió. En Nuñez se apostó a darle rodaje a los chicos, entre ellos Emanuel Mammana, una gran promesa de las inferiores.

A estas dos bajas considerables en el campeón de América se sumaron lesiones y sanciones, casi permanentemente, tanto es así que se ha recurrido muchas veces a inventar jugadores para cubrir los huecos. Mercado, sin dudas el mejor marcador derecho del fútbol argentino, parado de central. Ponzio abandonando la mitad de la cancha para intentar ponerse un número que no le queda bien.

Sin ir más lejos ante Olimpo se ensayó una defensa nueva: Milton Casco, Jonatan Maidana, Éder Álvarez Balanta y Leonel Vangioni (que salió lesionado e ingresó el pibe Pablo Carreras) esta desde los nombres no asusta tanto, pero se ha llegado a poner defensas que nunca habían practicado juntas y con muchos nombres fuera de su posición natural.

Nuevamente hay un problema sin un responsable aparente, algunos dirán que fue Gallardo por no presionar más y buscar un central capaz de cubrir el vacío, en su momento se habló del chico Conti de Colón y el experimentado Pinola de la academia rosarina, pero todo quedó en la nada. Otra posibilidad es que la dirigencia no haya querido desembolsar la plata en su momento. Lo que sí se sabe con certeza es que River necesita recambio y sangre nueva en la defensa.

Si se tiene la suerte de pasar a la siguiente ronda de la Copa se necesita un central como mínimo y un reemplazo para Vangioni que se irá a probar suerte al Milan y otro para Barovero que quiere tener un descanso más que merecido de la alta competencia, y… y seguimos sumando. El futuro de River es confuso, se va a necesitar buena muñeca para salir del quilombo que se acerca, esperemos que quienes tomen las decisiones ahora si estén a la altura.

Volver a sumar de a tres

El Matador tuvo su primera derrota frente a Unión  luego de que Pedro Troglio asumiera como director técnico.Fue un partido parejo y con pocas situaciones de gol, pero el local sacó ventaja de la mano de Malcorra y así se llevo los tres puntos.
Sin embargo, ésto no alteró la calma del entrenador, quien afirmó que su equipo «anda por la buena senda» y que «faltó precisión». El DT también lamentó «no haber logrado los tres puntos y mantener la buena racha que tiene desde que llegó al club».

Con algunos lesionados, entre ellos Sebastian Píriz por una distensión en el posterior de la pierna izquierda y Mariano Echeverria por un esguince en la rodilla izquierda, Tigre recibe a Sarmiento el lunes 25 de abril a las 19 horas con arbitraje de Pablo Lunati.

Troglio espera volver a sumar de a tres y así escalar posiciones y dejar atrás este sabor amargo. Los lunes parecen seguir al Matador ya que por la fecha 13, también de local , recibirá al puntero de la zona Lanús,  con horario a confirmar.

El hincha está mal acostumbrado

El hincha está mal acostumbrado. Los hinchas estamos mal acostumbrados. River no puede encontrar el rumbo y los socios convocados en el Monumental, el Carminatti o donde sea van a alentar al fantasma del campeón de la Sudamericana y Libertadores, a lo que quedó del subcampeón del mundo.

El partido con Olimpo fue una clara muestra de lo que es River en la actualidad. Un equipo sin ideas a la hora de la creación y con debilidades defensivas. Muchos podrán rebatir la oración anterior con el rendimiento obtenido contra The Strongest, un rival más que débil, y que fuera de la altura, su hábitat natural, no le llega ni a los tobillos a equipos del ascenso argentino. El que crea que esa es la verdadera versión del Millonario, se estaría engañando a si mismo.

Cambiaron muchos nombres, el equipo se para distinto. Se perdió a hombres claves que siguieron con su carrera en distintas latitudes. Solo por nombrar algunos: Carlos Sánchez (Monterrey), Ramiro Funes Mori (Everton), Matías Kranevitter (Atlético Madrid)… y la lista podría seguir.

La identidad perdida preocupa y desde ojos objetivos se ve casi imposible que el equipo recupere el estado y movilidad que supo tener en su momento más brillante. River dentro del campo de juego preocupa. Las futuras transferencias preocupan.

¿Quién es el culpable de que está nota arranque con que el hincha está mal acostumbrado? El hincha mismo, el técnico campeón de todo que será ídolo por siempre, la dirigencia que desde la nada misma construyó mucho o quizás los jugadores artífices de glorias tan grandes como enfrentar al Barcelona en la final más importante del mundo.

Cuando uno como hincha se lo pregunta cuesta encontrar a un culpable, “no se si la palabra culpable sea la correcta”, instantáneamente se piensa en las malas decisiones a la hora de fichar refuerzos, las lesiones, los malos planteos. Las posibilidades son muchas, igualmente en el fondo los hinchas estamos entusiasmados porque este equipo no es siquiera la sombra del campeón de todo, pero los colores y la garra son las mismas de siempre.

Por eso por más mal acostumbrado que esté el hincha, sigue alentando y sigue confiando en los colores. Jugadores hay de sobra, solo tienen que recordar lo que fueron en sus mejores momentos, en el banco esta sentado uno de los técnicos más prometedores del mundo y en la dirigencia hay gente que ama al club y lo quiere ver bien. Se necesita una pequeña cuota de suerte para que el equipo se reencuentre y el hincha se vuelva a acostumbrar a la senda ganadora.

error

Seguinos!