Otra vez la violencia

Por la Copa Santa Fe, Newells y Central se enfrentaron en un encuentro que fue opacado por la repudiable actuación de la minoría.

Foto: Diario La Capital.

En lo que se presagiaba como una jornada llena de alegría por el debut de varios chicos en Primera, tanto en Newell’s como en Rosario Central, se vio manchada por la violencia que, lamentablemente, el hincha argentino ya se acostumbró. Llegando hacia el final del entretiempo, se vivió en la popular local un nuevo episodio de violencia.

Todo parecía normal, hasta que en un determinado instante del entretiempo se vieron corridas y peleas en la tribuna Diego Armando Maradona. Fueron muchas las versiones que se dijeron, y hasta se llegó a hablar de un individuo con un arma de fuego en la revuelta. Lo cierto es que hay diferentes facciones de Barras, las cuales se están disputando el poder en la hinchada leprosa. Ésto quedó más que claro, cuando luego del alboroto mencionado anteriormente, se descolgó un trapo que había en honor a Matías Franchetti, alías el “Cuatrerito”, quien fue asesinado en la puerta del estadio el pasado 7 de junio.

Debido a todo lo sucedido en el entretiempo, jugadores y cuerpo técnico de canallas se quedaron en el vestuario a la espera de que directivos policiales le garanticen que se podría disputar el segundo tiempo con normalidad. La policía dio el “OK” y Central salió, aproximadamente 20 minutos más tarde de lo habitual.

La gente que se encontraba en la tribuna de los disturbios, tuvo la posibilidad de cambiarse de sector, una vez sucedidos los hechos. Mientras las personas se movían, el resto de los hinchas de las demás gradas gritaban el típico: “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”. De esta manera, los verdaderos hinchas de Newell’s se lograron diferenciar de quienes sólo les interesa el negocio.

Cómo si esto fuese poco, a los 27 minutos del complemento se detuvo el partido por un par de minutos. ¿El motivo? Barras que se subieron al alambrado, y pese al repudio total y unánime del Coloso entero, actuaban como se les daba la gana. El máximo dirigente rojinegro, Eduardo Bermúdez, habló sobre los hechos vividos en el Marcelo Bielsa. Las declaraciones hacen ruido: “La situación con la barra brava de Newell’s es muy delicada, estamos amenazados”. Además agregó que “La barra nos dijo que si no nos juntamos a hablar con ellos van a suspender los partidos”, lo cual también hace comprender el comportamiento de las personas subidas al alambrado. Por último Bermúdez señaló que “piden dinero, entradas, el negocio de los trapitos, lo que sea”.

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