Pablo Guede

Guede rescindió y críticó a Mercier

Pablo Guede habló por primera vez luego de su renuncia y ratificó que la renovación de Juan Mercier fue vital en su decisión: «Se dijeron un montón de cosas. El motivo es simple. Tomé una decisión que no coincidía con la del club. Creí que mi trabajo no podía ser. Ellos decidieron renovarle a un futbolista que no quería y por lo tanto decidí dar un paso al costado. No hay más vuelta«, sentenció.

A la hora de detallar su relación con el Pichi, Guede fue tajante: «Tengo diferencias con él tanto personales como profesionales. El tema se terminó. Cuando tuvo que jugar, jugó. Si uno tiene problemas personales, no jugaría nunca. San Lorenzo está por encima de todo. Es más largo que todo eso y no soy yo quien lo va a contar. Cuando creí que no estaba para jugar, no jugó. Cuando pensé que sí, lo hizo».

Al respecto de su salida, declaró: «Venía hablando con Romeo. No es que renuncié por teléfono a la distancia. No es que me echaron ni nada. Los entendía si tenían que renovar a Mercier. Son el club. Están por encima de todas las individualidades. Me parece totalmente correcto. Tomaron una decisión que no comparto y tengo el derecho de irme».

En cuanto a la relación con la dirigencia dijo: «Puede estar dolido o lo que sea, pero a Matías (Lammens) le tengo que agradecer toda la vida que me permitió estar en San Lorenzo. No tengo nada que reprocharle. Le dije que entiendo la decisión, pero no la comparto. Es un fenómeno. Estuve siete partidos sin ganar, a ver cuántos equipos te bancan. Se dijo que la dirigencia me había impuesto jugadores. Jamás me dijeron: ‘Poné a este jugador'».

Lammens: «No hubo ninguna renuncia»

«No hubo ninguna renuncia ni nada por el estilo», aclaró Matías Lammens luego de la goleada sufrida ante Lanús por la Final del Torneo de Primera División.

Además, el Presidente del Ciclón expresó su dolor: «No me gustó, nos vamos tristes por la forma en la que perdimos». Y si bien confesó que «ningún hincha de San Lorenzo esperaba esto» aseguró que el rival «ha sido muy superior durante los 90 minutos».
Pablo Guede: «Me quiero morir, pero ya está»
El director técnico de San Lorenzo, habló tras la abultada derrota ante Lanús por 4-0  y no se guardó nada: «Todas las derrotas duelen. Es jodido perder una final, pero hay que reconocer que ellos fueron superiores».
El ex entrenador de Palestino y de Nueva Chicago, también declaró: «es digno de admirar y de felicitar cómo los jugadores defendieron nuestra camiseta», aunque «ellos empezaron mejor que nosotros y con el gol de pelota parada se abrió el partido».

Además, insistió en que «no le puedo reprochar nada a estos jugadores» porque «lo entregaron todo para salir campeones», y que él debe «estar agradecido por haber llegado acá y por haberlo dejado todo».

Por otra parte, el entrenador despejó cualquier duda relativa a su futuro: señaló que estará presente cuando el plantel retorne de sus vacaciones.

Guede también consideró que “lo de la gente es espectacular”. El DT destacó: “Perdíamos 4 a 0 y se escuchaba a la gente de San Lorenzo. No hay palabras, es para agradecerles. Desde el primer partido fue así. Siempre estuvieron en los momentos más jodidos”.

Por último, consultado sobre sus sensaciones, reveló: «¿Qué querés que te diga? Yo me quiero morir, pero ya está… es fútbol. Empezamos el año con una alegría tremenda y lo terminamos perdiendo una final». Y concluyó: «Mañana analizaremos lo que fue el semestre».

 

San Lorenzo y su camino a la final

«Nos convertimos en un equipo más inteligente». Esta fue una frase muy utilizada por los jugadores de San Lorenzo en las últimas fechas. Y gracias a eso el Ciclón pudo llegar a una final que en muchos momentos parecía utópica. No sólo por la gran competencia que había en la Zona 1 (Godoy Cruz y Rosario Central eran los animadores en el amanecer del torneo), sino también por los malos resultados que había cosechado el equipo en la primera fase de la Copa Libertadores. Muchas dudas y desconfianza rodeaban al desconocido Pablo Guede, que llegaba a un San Lorenzo que tenía una mentalidad ganadora y una identidad marcada a fuego por el saliente Edgardo Bauza.

El comienzo fue esperanzador. Un empate en la primera fecha como visitante ante Patronato (un mal primer tiempo y una gran segunda parte). Y las tres victorias consecutivas ante Sarmiento, Olimpo y Vélez. En el medio estuvo la consagración en la Superfinal, ganándole con autoridad al golpeado Boca de Arruabarrena. Hasta ahí se veía a un equipo muy rápido, y (excesivamente) ofensivo. Aunque en estos partidos también se vieron muchos problemas defensivos y bastante desequilibrio. Poca gente en el mediocampo, que generaba una descomposición importante en defensa. Esta forma de jugar la iba a pagar en la Libertadores, donde San Lorenzo podría haber definido varios partidos, pero no lo supo hacer y terminó quedando eliminado en primera ronda.

Esta desilusión iba a dejar contra las cuerdas al recién llegado Guede, que estaba obligado a pelear el campeonato, que encima estaba complicado, ya que había empatado ante Huracán y Gimnasia, y la posterior derrota ante Arsenal (el Ciclón jugó con muchos suplentes). Pero el punto de inflexión del equipo de Boedo fue aquella dolorosa tarde ante Quilmes donde cayó por 3-0. Luego de ese mazazo, Guede estuvo obligado a cambiar. Allí iban a volver esas características tan notables del San Lorenzo de Bauza. Aquel equipo fuerte en defensa, que sabía cerrar los partidos y que tenía a Ortígoza y al Pichi Mercier como estandartes. Si, el Mercier que Guede tenía colgado a principio de año se ganó el puesto y la confianza del entrenador a partir de su experiencia y eficiencia.

A partir de esto todo iba a cambiar. Llegaron las 7 victorias consecutivas, los ocho goles de Blandi, el crecimiento de Seba Blanco, la solidez y la experiencia de la exitosa dupla Mercier-Ortígoza. Y por sobre todo, el DT le dio mucha pressing al equipo, le sumó la adrenalina que proclama el hombre del «método Guede», y al mismo tiempo siguió siendo un equipo ofensivo, aunque con inteligencia para cerrar los partidos.

El domingo se juega la final, y San Lorenzo buscará el título ante Lanús, el equipo que mejor jugó en el semestre. Pero ¿saldrá campeón el más vistoso o el más inteligente?. Todo se sabrá este domingo a partir de las 16:15.

Guede: «Es un sueño jugar esta final»

«Es un sueño esta final. Me imagino un buen partido de fútbol. Un partido entretenido con peligro en los dos arcos y el que este más acertado ganará». Esto decía Pablo Guede. Ilusionado de cara a la final de este domingo (16.15) entre San Lorenzo y Lanús por el título de Primera División.

«Vamos a ir a buscarlo, intentando ser protagonistas. No cambiaremos, porque si hay algo que nos caracterizó en este primer semestre, es que siempre intentamos jugar, en cualquier cancha. A veces nos salió bien, otras mal o regular. Pero lo buscaremos desde el inicio», añadió el DT del Ciclón.

«El trabajo de Ortigoza muy pocos jugadores lo pueden hacer acá en la Argentina. Es muy complicado reemplazarlo», manifestó Pablo Guede dejando en claro la importancia del mediocampista en la estructura del equipo.

También afirmó: «Es un equipo acostumbrado a jugar finales, ya lleva ocho jugadas y se pueden sumar más como la Supercopa o el último partido del año pasado en Rafaela para clasificar a la Libertadores. Hay que dejar tranquilos a estos jugadores y no molestarlos porque ellos saben lo que hacen. Me dejan tranquilo porque tienen experiencia en finales»,

Pensando en el rival, el DT consideró: «No me varía que juegue Mouche o Aguirre. Nosotros tenemos que estar pendientes de nosotros mismos. Lanús ha hecho una gran campaña. Es un partido donde hay tres resultados, el tema es la manera como se da este resultado. No será un fracaso si no ganamos pero no pienso en eso».

En cuanto al reemplazante de Ortígoza, Guede podría inclinarse por Franco Mussis, aunque también Pablo Barrientos puede ser una alternativa.

San Lorenzo busca clasificar a la final

Se acerca el final del campeonato y dos equipos disputan el liderazgo y el pase a la final en la Zona 1. Uno de ellos es San Lorenzo, que tras varias idas y vueltas disputará el encuentro en su estadio con una capacidad de público más reducida.

Para el equipo de Pablo Guede, una de las figuras no estará presente: el volante Juan Mercier estará fuera por una lesión y Franco Mussis ingresará en su lugar. Además, en el equipo inicial se observarán dos variantes más en la defensa, ya que el colombiano Pedro Franco y el juvenil Lautaro Montoya reemplazarán a Matías Caruzzo y Emmanuel Mas, ambos ausentes por suspensiones.

En la vereda de enfrente se encuentra Banfield, equipo que intentará arruinarle la fiesta a San Lorenzo. El «Taladro» tiene como objetivo ganar para subir algunas posiciones en la tabla debido a que se encuentra en la duodécima posición con 14 puntos. Walter Erviti manifestó que “jugarán con la ansiedad del rival”, para tratar de obtener el triunfo.

Para este encuentro, el entrenador Julio Cesar Falcioni recuperará a uno de sus soldados en el mediocampo como lo es Iván Rossi. El juvenil volverá a la titularidad luego de estar dos fechas fuera de las canchas por una suspensión en lugar de Adrián Sporle.

En cuanto al historial se registran 87 partidos disputados en Primera División. San Lorenzo lleva la ventaja con 37 triunfos mientras que Banfield vio la victoria en 26 oportunidades y hubo 24 empates entre sí. El último encuentro fue en la fecha 22 del Torneo de Primera División 2015, del cual participaron treinta equipos. En dicha ocasión, igualaron en cero.

San Lorenzo: Sebastián Torrico; Julio Buffarini, Marcos Angeleri, Franco, Montoya; Mussis; Fernando Belluschi, Néstor Ortigoza, Sebastián Blanco; Ezequiel Cerutti y Nicolás Blandi.

DT: Pablo Guede

Banfield: Hilario Navarro; Gonzalo Bettini, Carlos Matheu, Jorge Rodríguez, Alexis Soto; Thomas Rodríguez, Iván Rossi, Eric Remedi; Walter Erviti; Giovanni Simeone y Santiago Silva.

DT: Julio Cesar Falcioni

Árbitro: Patricio Loustau

Estadio: Pedro Bidegain

Televisación: Canal 13

Horario: 16:15

El Cuervo se quedó con el clásico

El clásico se lo quedo el local, con polémica sobre el final, pero venció por la mínima diferencia a Huracán.

Los primeros diez minutos fueron los mejores del equipo de Eduardo Domínguez, con dos remates fuera del área de Mariano González que uno rozó el palo derecho y el otro rebotó en el travesaño y ¿pegó en la línea? Una jugada muy fina, que luego de verla en la repetición da la sensación de que entró.

Luego la pelota la dominó San Lorenzo, con un Néstor Ortigoza impecable en el mediocampo, llenó el área de Marcos Díaz de centros, remates largas distancia pero Hugo Nervo y Federico Mancinelli estuvieron muy firmes.

El segundo tiempo siguió en la misma sintonía, hasta que un error donde Nervo le dejó la pelota en los pies de Ortigoza que habilitó a Barrientos se la entregó a Sebastián Blandi para que convierta el gol que terminaría siendo definitivo.

Domínguez probó con los ingresos de Espinoza y Miralles para plantarse de forma definitivamente ofensiva pero lo único que pudo hacer es llenar de pelotazos de mitad de cancha llegar al área con todo el equipo cerca de Sebastián Torrico.

En uno de los contraataques que tuvo el equipo de Pablo Guede, Mauro Bogado que fue uno de los peores jugadores del partido, intercepta un pase con la mano y penal. El dato es que Ortigoza erró después de 34 ejecuciones ya que su remate pegó en el travesaño.

Pero la polémica iba a llegar, y en uno de los centros al área, Ábila la pelea con Caruzzo que le da una patada de atrás, penal claro, que Jorge Baliño decide no cobrar. El partido siguió con embistes de Huracán con fuerza de voluntad y poca claridad.

El resultado por lo sucedido antes del gol de San Lorenzo es justo, luego del gol y con los cambios de Guede, el equipo local se paró para mantener el triunfo y jugar de contraataque. Allí Huracán fue más, pero se notó el cansancio de un equipo que juega todas las semanas dos partidos y sufrió las faltas de Montenegro y Frizler.

El cuervo sigue puntero pese a todos los resultados y Huracán se despidió definitivamente del torneo y se deberá enfocar a seguir sumando para alejarse de la zona de descenso, pensar en la Copa Libertadores y el partido del martes por la ida de octavos de final contra Atlético Nacional.

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