Traverso y un retiro a pura gloria

“Si además de la renuncia de la Comisión Asesora y Fiscalizadora de la ACTC (CAF), se toman un par de medidas más, las cosas pueden variar y podría continuar mi carrera en el TC”

“Si además de la renuncia de la Comisión Asesora y Fiscalizadora de la ACTC (CAF), se toman un par de medidas más, las cosas pueden variar y podría continuar mi carrera en el TC”, recordó el piloto de Ford, Juan María Traverso, en aquella charla previa al anuncio de su retiro de las pistas. Esas palabras fueron las que le manifestó furioso a Diego Aventín, hijo del ex presidente de la Asociación Corredores Turismo Carretera, tras lograr el campeonato de TC de 1999 y el sexto en su carrera.
Y es que el “Flaco”, hace memoria pasados ya 14 años de ese merecido título obtenido que estuvo marcado de polémicas, y afirma que no era lo que él realmente deseaba, dejar de lado su pasión por las carreras. Juan María solo exigía credibilidad por parte de la ACTC a la hora de tomar decisiones, ya que estaba cansado de todo lo que pasaba tanto dentro como fuera del circuito.
Las polémicas comenzaron en la fecha 15 del Turismo Carretera en Balcarce, cuando la carrera terminó una vuelta antes de lo previsto a causa de la invasión de los aficionados. Casualmente esto sucedió en el mismo momento en el que el Falcon conducido por su escolta en el campeonato y compañero de equipo, Omar “Gurí” Martínez, padecía una falla en el motor y no podía culminar las 21 vueltas. Traverso se sentía campeón, pero ese ingreso a las pistas del público hizo que se le diera la victoria al “Gurí”, por lo que el “Flaco” y su mítico auto violeta debían esperar otra fecha para gritar campeón por sexta ocasión.
Ahora la diferencia entre ambos competidores era de 27.50 puntos con tan solo 50 en juego. Llegaba el turno de correr en el Autódromo de Trelew, donde sucedería algo aún más insólito que en la carrera del fin de semana anterior.
Se lo sancionó a Martínez, quien había llegado segundo en la final, por cambiar la trompa de su Falcon en la grilla de partida en el instante previo a la segunda serie. El piloto de Ramallo, que había finalizado duodécimo en la serie decisiva, era finalmente el campeón.
Y surgió un nuevo pero. Misteriosamente, el martes posterior a la carrera en la reunión de comisión directiva de la ACTC y por una moción del por entonces presidente Juan Carlos Deambrosi, se reabrió el caso y fue reclasificado el “Gurí” Martínez, por lo tanto la definición se extendió a la carrera de Buenos Aires.
“Generalmente siempre ocurren estas desprolijidades en la ACTC; recuerdo que nos llamaron a una conferencia de prensa los miembros de la CAF y explicaron que el procedimiento de sanción no había sido el correcto”, explica Marcelo Mercado, periodista y relator de Carburando.
A todo esto, el “Flaco” ya había desatado sus festejos en la ciudad fierrera de Chubut, y cuando se enteró de esta vuelta atrás por parte de la Comisión Asesora y Fiscalizadora de la ACTC no lo podía creer. “Yo ya había ganado lealmente en Trelew, era más que claro que me estaban cagando”.
Era el 14 de noviembre y Traverso llegaba a Bueno Aires con el traje de campeón puesto sin importarle lo que dijese la máxima autoridad. Se corría la fecha 16 en el Autódromo Oscar Alfredo Gálvez y el piloto de Ramallo temía una nueva polémica. Pero no iba a haber lugar a ninguna sospecha. Todo se definió en la segunda vuelta cuando el motor del “Gurí” explotó, por lo que el piloto nacido en Paraná no podía continuar.
En ese instante explotó también pero de alegría el equipo de Ford, ya que contra vientos y mareas y a pesar de decisiones más que cuestionables, el “Flaco”, como lo apodaban sus amigos, era por sexta vez hacedor de un nuevo título en Turismo Carretera.
Estas polémicas que podrían haberse evitado dañaron mucho el futuro del automovilismo nacional. Las consecuencias fueron la casi renuncia de Juan Carlos Deambrosi, por ese entonces presidente de la ACTC, al año siguiente de consumado el hecho y el ya mencionado retiro del “Flaco” Traverso en plena conferencia de prensa post definición.
Pero la mayor pérdida se debió a que esa fue la última carrera de Traverso con mecánica de Jorge Pedersoli, aquel mecánico que lograra en 1968 su primer campeonato con el legendario Trueno Naranja de Carlos Pairetti, y se puso fin a una dupla explosiva y exitosa ganadora de tres títulos en el TC.
El mundo del automovilismo sabía que Traverso volvería, ya que no era ese el final que uno de los mejores pilotos de la historia y el segundo piloto con mayor número de títulos del TC sólo por detrás de los nueve logros conseguidos por Juan Gálvez, merecía. Y así sucedió en 2005 aunque con menos éxito. Los resultados no fueron lo esperado por lo que los sponsors decidieron quitarle el apoyo.
El “Gurí” Martínez debió conformarse con el subcampeonato, algo que lograría en tres ocasiones consecutivas. Con 16 títulos al mando de su inolvidable auto violeta el “Flaco” es considerado por Ernesto “Tito” Bessone como “un referente, pero un ser muy calentón”.
En aquella conferencia, tras lograr el campeonato en el Autódromo Oscar Alfredo Gálvez, Juan María exponía su enojo para con la Asociación Corredores Turismo Carretera. “Yo digo lo que pienso, aunque crean que a veces peco de soberbio”, explica Traverso, ya con el paso de los años. Al piloto de Ramallo no le tembló el pulso a la hora de decirle adiós a esa pasión que desde chico dedicó su vida.
Hoy, ya más relajado y disfrutando de su familia, el ex piloto de Torino, Ford y Chevrolet manifiesta que su única intención a la hora de alejarse de las pistas era la de demostrarle al por entonces presidente de la ACTC, Deambrosi, que el automovilismo de nuestro país necesitaba un cambio radical a base de mayor transparencia, algo que hasta el día de hoy Traverso sigue esperando.

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